Breve resumen introductorio a la historia del Ecuador

 

La historia de Ecuador es, en muchas formas, cíclica. Se trata de un país que siempre ha estado luchando contra retos sociales, políticos, económicos y geográficos. Los mismos factores que han determinado la Historia de Ecuador durante los dos últimos siglos, continúan dominando el panorama del país a inicios del siglo xxi.

Durante la época precolombina en el territorio hoy conocido como Ecuador coexistieron, por miles de años, una gran variedad de grupos indígenas, antes de ser colonizados por los incas primero, y posteriormente por los  conquistadores españoles. Aunque ambas conquistas se dieron mediante brutales invasiones, estos habitantes originarios sufrieron  mucho más y por más tiempo bajo el dominio español que bajo el de los incas.

Durante su historia colonial,  como parte de los Virreinatos de Perú y de Nueva Granada, los habitantes de estas tierras tuvieron que conocer no sólo un grupo de nuevas enfermedades para las que no estaban preparados ni cultural ni inmunológicamente, sino también esclavitud e inequidad. El declive económico de España, unido al ascenso de los nuevos ideales de la Ilustración y la consecuente expansión del movimiento independentista por toda Latinoamérica, al que el país no dejó de sumarse, consiguieron que tras cruentas luchas, este se independizara de España el 24 de mayo de 1822. Durante los primeros años de independencia, Ecuador formó parte de la República de la Gran Colombia de Simón Bolívar, territorio que comprendía también las actuales naciones de Venezuela y Colombia. Esta asociación no duró mucho. El establecimiento de Ecuador como república dio paso a un período de fuerte influencia de la Iglesia Católica. Eloy Alfaro y sus seguidores lucharon entonces por muchas reformas seculares durante la Revolución Liberal.

En los tiempos de la Gran Depresión, Ecuador experimentó una marcada inestabilidad política que culminó en una guerra con el Perú en los umbrales de la II Guerra Mundial. El período de post Guerra de Ecuador se caracterizó por el incremento de la desigualdad y la inestabilidad.

Desde entonces, la historia contemporánea del Ecuador se ha caracterizado por una profunda inestabilidad y dependencia absoluta de las fluctuaciones en los precios del petróleo y en los mercados financieros internacionales, así como en su deuda externa.

Examinando el curso de la Historia de Ecuador, cuatro temas fundamentales emergen:

  • Primero. La mayor parte de la riqueza del país está en las manos de una pequeña minoría. Una reducida clase media lucha por sobrevivir y más de la mitad de la población se encuentra en el límite o por debajo del límite de pobreza. Esta alta inequidad económica, así como la estructura social que la sustenta pueden ser rastreadas hasta la era colonial, con su conocida discriminación racial, sus patrones de propiedad y sus expresiones de dominio cultural eurocéntrico.
  • Segundo. El estilo agrícola de las empresas de la Costa, con Guayaquil a la cabeza, orientado hacia las exportaciones a gran escala, continúa compitiendo con las pequeñas granjas y negocios de la Sierra, representados por Quito. Esta persistente rivalidad entre las regiones a menudo determina el resultado de asuntos de importancia nacional y frecuentemente obstaculiza la labor del Gobierno.
  • Tercero. Debido a la dependencia de productos como el petróleo, la economía ecuatoriana padece de constantes altibajos caracterizados por períodos de alza y de depresión que se alternan, lo cual dificulta un verdadero y significativo cambio económico, político o social.

  • Las raices coloniales de Ecuador no son sólo cosa de los libros de historia, están presentes en la vida diaria, a pesar del tiempo trasncurrido desde la independencia de España.
  • Cuarto. El sistema político del país carece de instituciones fuertes y estables. Desde su independencia de España en 1822, ha habido más de 90 cambios de poder. En promedio, cada dos años un nuevo gobierno civil o militar ha tomado el poder. Por tanto, las instituciones gubernamentales no han tenido oportunidad de madurar y no han sido incapaces de arreglar los constantes problemas que una y otra vez emergen en Ecuador. La falta de un sistema político estable es causa y efecto a la vez de la disparatada estructura clasista del país, de su regionalismo y de su inestable economía.